Es el hormigón que por poseer plasticidad tiene la facultad de poder moldearse.
El hormigón fresco posee una vida que está comprendida entre el momento en que abandona la amasadora u hormigonera y aquél en que se inicia el fraguado del cemento; esta vida es variable dependiendo del tipo de cemento empleado, de la dosificación de agua, de la temperatura, del empleo de aditivos, etc.
