Fenómeno que ocurre cuando el agua contenida en la mezcla de hormigón (agua de amasado) se evapora, principalmente debido a la exposición a condiciones ambientales como altas temperaturas, baja humedad relativa y vientos intensos. Este proceso puede ser crítico durante las primeras etapas del fraguado y curado, ya que la evaporación excesiva puede afectar la calidad y durabilidad del hormigón.

