El contenido de sulfatos en el cemento es un factor importante en su composición, ya que puede afectar su durabilidad y resistencia, especialmente en condiciones ambientales agresivas. Generalmente, el contenido de sulfatos se mide como trióxido de azufre (SO₃) y está limitado en las normativas técnicas, como la norma ASTM C150 o la UNE-EN 197-1.
