Las cenizas volantes son los residuos sólidos que se obtienen por precipitación electrostática o por captación mecánica de los polvos que acompañan a los gases de combustión de los quemadores de centrales termoeléctricas alimentadas por carbones pulverizados. Se utilizan como adiciones para hormigón ya que disminuyen la cantidad de agua requeriza y funcionan muy bien en climas fríos. El Código Estructural limita su cantidad.
