En una planta de hormigón, las básculas de pesaje son fundamentales para garantizar la precisión en la dosificación de los materiales que componen el hormigón: cemento, agregados (grava y arena), agua, y aditivos tal y como se contempla en la EN-206 o el CodE 470/. Un control adecuado de las proporciones es esencial para obtener una mezcla de hormigón con las propiedades prestacionales requeridas en el hormigón, así como mantener la mayor homogeneidad productiva posible. Existen dos tipos de básculas: estáticas y dinámicas para pesar los cuatro componentes básicos: cemento y adiciones, agregados y arenas, agua y aditivos
