
La descarbonización de las infraestructuras ha dejado de ser una aspiración ambiental para convertirse en una exigencia social. En este contexto, los pavimentos continuos de hormigón armado (PCHA), ofrecen una oportunidad clara.
Un ejemplo reciente lo encontramos en la Autovía A-33, tramo Yecla–Caudete, inaugurada en enero de 2024. Se trata de un tramo de 16 km que conecta las provincias de Murcia y Albacete; con una inversión de 122 millones de euros.
La obra, ejecutada por FCC Construcción, incorporó una solución de PCHA especialmente relevante desde el punto de vista técnico y ambiental.
La sección de firme adoptada fue dimensionada para soportar una categoría de tráfico pesado T0 (Norma 6.1.IC. Secciones de Firme). Consta de una capa de base de 15 cm de hormigón magro y un pavimento bicapa de hormigón de firme de 24 cm de espesor.

